jueves, 31 de mayo de 2012

Mal obturador


Mal obturador


Lees ese titular del periódico “investigan muerte de fotógrafo”  agradeces no ser tu, pasas la noticia por alto y prefieres seguir de paso  hasta llegar a las porristas en poca ropa; las miras y las re miras, hace tiempo que no miras a una chica como esas, aseguras que es Photo shop, tu mismo sabes de eso.
Algo en tu interior, la conciencia quizá, te dice que regreses a la noticia del compañero caído; te decides por buscar la nota de nuevo, buscas y rebuscas, pero no la encuentras, prefieres darte por vencido y vas a otra parte de tu casa, todo es muy aburrido y piensas en salir, pero ¿para que? No le encuentras sentido, es preferible ponerte a trabajar en lo de tu negocio, en lo de tu local, pero la pereza te vence y prefieres dormir un poco.
Despiertas de nuevo, ya es un nuevo día, piensas en que este debería ser diferente a los demás, pero por no romper rutina vas y tomas el nuevo periódico y vas por tu típico  café con leche que disfrutas mientras lees el periódico, la noticia esta de nuevo, al parecer ahora están mas investigando la muerte lees el titulo, lo dice todo “investiga PGJ muerte de fotógrafo de BC” como si fuera música de fondo pasan unas patrullas, no le tomas importancia y decides que es ya demasiada la información del fotógrafo, así que no haces nada.
Otra vez haces lo mismo que los días anteriores, es la tercera vez que observas la nota, decides por leerla con un poco de atención; cuando te das cuenta te estas riendo de que el lechero intervenga, lo que hace que divagues pensando en los programas esos baratos como señorita laura o caso cerrado; dejas de reír y lees el nombre del lechero, tu sonrisa desaparece, “Vicente murillo López”  te pones a pensar en el nombre de tu “lechero” cuando lo recuerdas no puedes salir de tu asombro, pero piensas un poco, el lechero tiene mucha leche que repartir;  hasta inicias a pensar en que el podría ser el acecino; te das por vencido y dejas de pensar en alargar tu día, duermes de nuevo.
 Por cuarta vez te levantas y haces tu rutina, hasta la noticia se ha incorporado a ella, con un poco mas de seriedad la lees, es el periódico viejo, es la nota del día anterior pero no te importa, ahora lees el nombre que te toma por sorpresa “Juan Manuel Juárez Cisneros” es el nombre del que te renta tu departamento, asustado sales tomas un poco de aire fresco y miras al suelo, descubres cuatro botes de lácteo que creías robados, tu corazón palpita fuerte, tu mente divaga en miles de caminos, decides ir a dormir, el susto te ha dejado agotado, pero temes por que alguien te jale los pies, quizá el fotógrafo muerto.
No dormiste bien, en toda la noche te despertarte por tu paranoia, la noticia da vueltas en tu cabeza, saltas tu rutina y vas a leer el periódico directo, decides descubrir si el fotógrafo tiene un nombre, y así es, también una edad, esta es la que decides descubrir primero sesenta y dos años  te dicen tus ojos, por sorprendente que suene es tu edad, espantado lees lentamente el nombre, tus ojos leen “Jesús Arredondo Ávila” tu corazón niega lo que lees, late a mil por hora, pero tu subconsciente te dice que lo que lees es real así que no crees ni dudas, estas completamente seguro, el muerto eres tu e investigan tu muerte así que en un ataque de locura y neurosis toma el periódico lees la fecha “20 de septiembre de 2010” no razonas que es veintiuno, crees en lo que tu subconsciente te dice, he inicias a tragar el periódico quieres que eso no seas real, no deseas la muerte, pero ya no tiene sentido estas muerto, sientes que te falta el aire, los químicos de la tinta del periódico y la falta de aire comienzan a matarte, sientes la asfixia estrangularte, llevas tus manos a tu cuello, sientes desesperación te inicias a quitar la ropa hasta quedar completamente desnudo nada te importa ya, estas muerto, quedas en el suelo en forma fetal hasta perder el conocimiento, hasta caer en verdad muerto, no estas conciente para darte cuenta que todo era una estupidez, que todo había sido un error, pero que importas ya, estas muerto de verdad.



acaso me amas?


La brisa acaricia mis brazos desnudos al calor del sol, y por mas expuestos que estén a los “Rayos UV” no lograran un color uniforme con el resto de mi piel, la hierva coquetea con mis piernas causándome unos ligeros cosquilleos que me hacen sonreír; estoy en mi escondite secreto, un lugar que descubrí a los siete años tratando de ocultarme de mi madre y que ahora diez años después sigue igual, con la pequeña laguna luciendo sus muy ligeras olas y la hierva de un color verde vivo y de una altura de cinco centímetros, además de que aun sigue en pie el viejo árbol a las orillas de la laguna y aun cuelga de la rama mas fuerte una vieja llanta que es usada como mecedora.  Estoy aquí (en mi lugar mágico) ocultándome del mundo solo por su causa, solo por el.
Abrazo mis piernas y oculto mi cara entre las rodillas, no evito derramar una que otra lagrima; soy cobarde, lo se, pero el causante de todo esto es el… el amor.
Edgar es… perfecto, y no en la definición humana, el es perfecto en mi definición y en todos los sentidos, es alto, ojos hermosos, lindo cabello y mas importante aun, es amable con migo, el sabe cuando sonreírme, me conoce a la perfección; entonces porque tenia que coquetear con Miranda, ¡Le sonrío, justo como me sonríe a mi!, no evito soltar un suspiro, el no me pertenece (por desgracia); son celos enfermizos, el solo será mi mejor amigo; aunque en este preciso momento no esta haciendo muy bien su trabajo; el me miro salir furiosa y con los ojos rojizos cuando los mire juntos, cuando lo mire  sonriéndole a Miranda y acomodándole detrás de la oreja un cabello suelto de su coleta (cabello tonto que se suelta cuando no debe).
Edgar debería estar aquí a mi lado diciéndome, todo esta bien, siempre seré tu mejor amigo, no te preocupes (el es el único ser de este mundo, que sabe que me escondo en este lugar), lo mas seguro es que se quedo con “Miranda”, una porrista alta de cabello rojizo, largo y ondulado, pecas y ojos verdes, todo una singularidad, y lo mas importante de todo… me causa bilis el solo verla; podría haber sido cualquier otra chica, la que fuese, aunque tuviese tatuajes no importa, pero ¿¡Miranda, en serio!?
    ¿Sam, donde estas?— era el, quizá el remordimiento al fin había aparecido.
    Deberías saberlo ¿no, o ya no eres mi mejor amigo Edgar? — me paso el dorso de la mano por los ojos para limpiarme las lagrimas y aprovecho para acomodarme el tirante de mi blusa; el se sienta junto a mi lado y me pasa su brazo por los hombros, me da un liguero apretón.
    Siempre serás mi mejor amiga, y tu bien lo sabes.
    ¿y que con Miranda, ella será tu novia? — escucho su ligera risa.
    Sam, tu sabes que prefiero a las castañas con cabello mas aplacado. — me dijo mientras jugueteaba con un mechón de mi cabello café que se levanto con una pequeña ráfaga de viento.
    No juegues Edgar. — dije molesta.
    No quería decirlo así, pero, no me dejas otra opción.
    Te gusta miranda, anda ve a besuquearte con ella.
    Estas equivocada Sam, ella solo me utilizo, ya sabes que me cuesta mucho negarme a hacer un favor…
    Sobretodo si proviene de Miranda ¿No?— susurre molesta.
    ¿Me permites continuar?, — Solo hice una seña para que prosiguiera. — ella quería causarle celos a su novio, son un par de locos los dos, agradezco que no tengo golpes.
    No te creo, yo pienso que a ti te gusta Mira…
    ¡Sam, me gustas tu!, — me quede callada y el se puso rojo — lo… lo siento, no era mi intención… — intento ponerse de pie, yo lo  tome de la mano e hice que me mirara a mis oscuros ojos
    ¿Es verdad eso que dices?
    Si… claro, no te moles….
    No me molesto, pero… mejor cállate y bésame. — lo acerque a mis labios, a el lo tomo la sorpresa pero no duro demasiado; coloco sus manos sobre mi espalda y las mías las puse en su nuca; nos besamos ignorando el espectáculo del amanecer, ignorando el pasar del tiempo, nos besamos amándonos.

Escrito para una cucaracha


Escrito para una cucaracha

Hablemos sobre un bicho que muchas repudiamos, un bicho de distintas modalidades para que terminemos repudiándolas mas, de todos tamaños para que el grito que saquemos sea mas grande según su tamaño.
Hablo de las “exquisitas” cucarachas; reconocidas en la música y en “Google”.
¿Pero que tiene de especial un bicho café?
En primer plano es el bicho que más odio, y entre mas grande es; mi odio y repulsión crece más aun.
Memorable es aquella vez, un tal lunes que me quede sola en casa, haciendo mis debidos deberes mientras estaba cómodamente cantando en mi habitación, aparece en el marco de la puerta, una enorme blattodea (nombre original de tan horribles insectos)  me miraba con sus profundos ojos negros, movía sus ligeras antenas en mi dirección; trate de llevarme el baile tranquilo y al estilo de San Francisco de Asís trate de razonar con tan nefasto bicho, pero mi tarea no funciono, se giro en mi dirección y mientras observaba sus ojos se alzo en vuelo, y no voló a un lugar de mi habitación, voló hacia mi, y no es mi paranoia, sabia que quería aterrizar en mi cabeza, mire como movía sus alas y casi se posa sobre mi; lo que hizo que soltara un enorme grito de terror que estuve segura se escucho hasta la esquina, lo que paso después me tomo de improvisto aunque también me lleno de terror aunque menos que la cucaracha, alguien sacudió la puerta de mi hogar, pensé que alguien quería entrar, y como defensa personal solo contaba con un patético zapato imitación converse,  me puse de pie frente a la puerta, para demostrar valentía ante un humano (cosa que no podía demostrar ante una cucaracha), escuche las voces en las calles y descubrí que, no había sido alguien, si no algo y la razón era que había temblado, pero la maldita cucaracha hizo que no sintiera dicho acontecimiento.
La cucarachas en lo personal, deberían dejar de existir, a solo que sean lindas como aquella que sale en Wall-e pero tenemos que aceptarlo, nunca serán así de lindas y mientas tanto, la gente tiene que degustarlas en los restaurantes chinos  y soportarlas como plaga, bueno… mientras no se posen en mi cabeza, todo bien.

El ultimo adiós.


El ultimo adiós

Tomo mis pijamas casi con monotonía hace un mes que ya no esta, su lado del la cama aun esta intacto, suspiro recuerdo como me miraba para que me fuera acostar ya, para dormir abrazados los dos… juntos, sacudo mi cabeza para olvidar todo aquello me recuesto y antes de cerrar mis ojos acaricio suavemente las sabanas donde el solía recostarse, repentinamente logro dormir en ves de pasar unos cuantos minutos llorando por su ausencia.
-¿hola?- escucho su voz era en mi sueño lo estaba mirando- lo lamento quería decirte adiós solo eso…- miraba como se quedaba callado al no notar respuesta mía y como me quedaba observando el que el se fuera… pero si era un sueño que importaba lo que hiciera
-¡espera! ¡Quédate!... para siempre, ¡regresa!
-no puedo solo vine para decirte adiós creo que eso no funciono
-¡no te vallas, quédate!
-solo puedo estar con tigo en los sueños, ya que mi muerte fue inesperada y no pude decirte que te amo
-yo también te amo- le mencione- ¿no puedes quedarte?
-no pero regresare lo mas pronto posible en otro sueño- beso mi frente, fue una sensación tan real que casi logro que me despertara pero domine mi cuerpo para evitarlo no quería perder este sueño quería estar dormida para siempre
-tranquila, volveré lo prometo, pero tú me tienes que prometer que serás feliz
-sin ti no puedo
-te haz marchitado eras tan linda cuando sonreías                                               
-sin ti no puedo ser feliz
-claro que puedes esa es la única forma en que quiero recordarte, feliz, como antes, cuando estábamos juntos; cuando todo estaba bien… ¡se feliz!
-lo tratare- le hice una promesa falsa
-ahora descansa yo estaré aquí protegiéndote como tu ángel, estaré cantándote como antes lo hacia- me sonrío, extrañaba esa sonrisa
-¿¿vendrás cada vez que duerma??
-claro, ya que no pude despedirme-le sonrío- que linda te miras- me beso de nuevo- ahora todo estará bien tienes que ser feliz promételo, como eras antes, tu seguirás nuestro camino, el camino que yo no pude terminar pero tu lo aras por mi…-se quedo callando, con la mirada perdida- me tengo que ir ya tienes que despertar
-no… cinco minutos mas- le suplico el se acerca, me despeina- ya estas siendo la misma de antes- sonríe, después se aleja y se pierde en la nada.
Despierto rápidamente pensando que el estaría recostado a un lado mío jugando con mi cabello, pero no es así, todo había sido un sueño, suspiro, pero de todas formas era el sueño mas esperado de mi vida y en cierta forma le había prometido ser feliz, sonrío lo cual no había hecho desde su partida, este era un nuevo día, pero también era el inicio de una nueva vida…

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Sweet Dreams 1

"A sus ordenes su majestad" dije sarcastico haciendo una leve inclinacion ante el Dictador, lo de majestad era una lambisconada de mi parte, pero si queria segir vivo, tenia que ser asi; tenia que esperar un poco, solo un poco mas para levantar a este pueblo, hacerlo pensar, levantarlo en armas contra esa gorda garrapata. El viejo gordo sonrie, me hace una seña ordenando mi retirada "Buen dia para seguir con mi dictadura ¿no lo crees cariño?" de reojo observo como toca levemente la barbila de su hija, esta solo sonrie un poco para que todo siga bien. Salgo del edificio pensando en derrumbar los dulces sueños del dictador, hoy sera la noche, hoy el pueblo sera libre al fin. Camino por la ciudad, todos los rostros me dan una sonrisa falsa, estan obligados trabajo en el gobierno, pero no mas, ya no mas. A lo lejos observo unos niños en arapos, pidiendo limosna, no sobrepasan los diez años, corro hacia ellos, ellos corren de mi, los atrapo en un callejon sin salida "¡No corran mas niños!" los niños estan asustados, la mayor una niña de posibles nueve años y medio se pone al frente de los demas, tenia un vestido abujerado y unas trenzas que se estaban desaciendo "llevadme a mi, a mis hermanos no" dijo la heroica niña, sonrei; me saque el saco y se lo entrege "No te preocupes pequeña, estoy de su parte" saco de mi morral una manzana, se le ofresco al mas pequeño de unos cinco años "¿La quieres?" No respondio nada, solo la tomo, sonrio, saco mas manzanas para los demas, las toman, tomo de la mano a la mas pequeña, sus hermanos la toman de la mano, los llevo a mi escondite, en medio del bosque, Elizabeth una joven de ya 16 años me recibe, ella es como mi hija mayor, la rescate de unos guardias hace seis años, cuando todo comenzo, ella me impusaba para buscar la livertad del pueblo.

"todos han dormido, yo te he esperado porque imagine que trairias uno mas, pero me has llegado con tres" sonrio, hoy es el cumpleaños de elizabeth, por eso hoy sera el dia en que el pueblo sea libre "Ponles un nombre Elizabeth, yo ire a enlistarme" le menciono a mi hija mayor, ella suspira "Dream, tu eres el que nesecita un nombre, Dream no es un nombre" sonrío "Talvez no lo sea, pero para ti lo fue, y espero que para el pueblo lo sea tambien, nesecitan recordar esa palabra siempre. Cuando se termine todo, tomare mi primer nombre" elizabeth suspira de nuevo "¿Algun dia lo conocere?" tomo su hombro "Eso espero, me alegraria bastante ser de nuevo yo, pero por ahora sigo siendo Dream"

Bajo a mi cuarto secreto, es el unico lugar que elizabet no puede conocer, y lo respeta.

Me pongo mi antifaz, porque a un sueño no lo deven de reconocer, solo lo tienen que oir, y hoy seria asi, a pelear por el país.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Mi corazon replica, da un tumbo de disgusto cada vez que el dice "me tengo que ir".
"¿Porque te vaz?" le pregunte por decima vez, el responde siempre lo mismo "Me tengo que ir" y mi corazon se disgusta de nuevo, tal vez porque no hay una razon, o tal vez por que nos veremos obligados a olvidarnos, en mi ultimo esfuerzo suplico "no te vallas" lo miro a los ojos, el desvia la mirada, pense que responderia otra cosa, pero respondio de nuevo lo mismo "me tengo que ir", lloro, no puedo evitarlo, al fin menciona algo diferente "no llores" ¡Me pedia que no llorara!, como no lloraria si aun lo amaba, me abandonaba, ¿¡queria que fuese feliz por eso!? "No puedo evitarlo" le respondi, hizo un intento de sonrisa "No es un adios definitivo" me dijo, yo suspire "Pero aun asi es un adios, y un adios siempre sera un adios" se mordio el labio inferior, como siempre lo hacia cuando estaba evitando mostrar sus sentimientos "Lo siento" me dijo, pero no solucionaba nada, se giro, yo aprete fuertemente su mano, pero aun asi se safo, pero antes, miro por un pequeño tiempo nuestras manos juntas, creo que no seria la unica que estrañaria estar de esa forma.

Ahora despues de tanto tiempo, miro avanzar el relojo, "Tic - Tac" pero nada cambia, aun el silencio me habla mientras su fantasma me acecha, creo que nunca volvera, pero, aun lo espero, quiero pensar que aun me ama, es en lo ultimo en lo que me queda pensar, es en lo unico que esta sociedad me deja pensar.

sueño de amor.

No se en que erredos cai, ¡EL AMOR SON ESTUPIDECES!, quisiera gritar eso, pero... no puedo, las mariposas en mi estomago replican con solo pensar en eso, no se que hago para olvidar esas tonterias, y auque quiera no puedo, aun amo, con locura, con mucha locura, no puedo decir que no amo, ¿pero quien me dice te amo a mi? nadie me mira, soy como un fastama, soy el silencio de un susurro, soy un incomprendido, soy un enamorado.