jueves, 16 de septiembre de 2010

Suave patria

Suave y dulce patria.

OH dulce patria
Pesar de mis pesares
Sueño de mis sueños
Vida de mi vida.

¿Por qué enfermo,
Si tú enfermas?
Tengo tus sueños
Tengo tus pesares

Porque tu eres yo
Y yo soy tú
Muero si mueres
Lloro si lloras
Pienso si piensas

Dormir sin soñar
Y soñar sin dormir
Morir sin vivir
Y vivir sin morir.

Pensando en lo bello
Y dulce que das.
Llorando las muertes
Y drogas que hay

Queriendo vivir en una utopia
Viviendo en un infierno

Se que algún día
Hoy, mañana o pasado
Existiera la patria de mis sueños
Tal vez lo mirare
Tal vez no
Pero donde quiera que este
Arriba, abajo o en medio
Me alegrare
Me alegrare de ver
Por lo menos una vez
La patria que algún día soñé

Dulce patria
Cantar de mis cantares
Soñadora de futuros
Coleccionista de héroes

Muéstrame esos sueños
Es sueños que tal vez
Alguna vez abandonaste
Muéstrame tus sueños
Talvez algo pueda hacer con ellos


Muéstrame si Siqueiros
Oculto un secreto en sus muros
Dime si Octavio Paz
Entre sus líneas escribió uno de tus misterios

Enséñame a cantar como
Uno de tus actores del cine de oro
Indícame que camino seguir
Si es el conveniente para mí
Y si te ayuda a ti

Sige soñando suave patria
Mientras aun estas dormida,
Sueña con ese México lindo y querido
Que pedimos volver si morimos lejos de ti
Sueña con regresar, deja de dormir
Deja de soñar, es hora de despertar

Vuelve a mi patria quería
Así podremos dormir juntas
Así podremos morir juntas
Y regresar un dos de noviembre
Con alegría, como la muerte debe de ser un canto de alegría.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Afuera.

El mismo olor de siempre me despierta, la ciudad a comenzado a despertar, los autos comienzan a andar y dejando por doquier su fétido olor; la ciudad se cae en pedazos y dudo que se pueda levantar, la gente ya no cree en el amor, no cree en nada, todos son grupos sociales, estoy harto de eso, tomo una taza de café e inicio a caminar para ir a mi trabajo, un anciano llama mi atención al otro lado de la calle, haciendo que me desvíe de mi camino, me doy cuenta que ese lugar no lo conozco, pensaba que conocía toda la ciudad, pero ese lugar tan cerca de mi hogar es completamente desconocido para mi, solo me acerco al anciano rápidamente y le doy unas cuantas monedas, me giro para regresar por mi camino común porque aquel lugar comienza a asustarme, pero para mi sorpresa ya ha caído el crepúsculo y la luna brilla sobre mi cabeza, con una intensidad efímera, inicio a avanzar por aquel tétrico lugar, y entre mas dentro estoy mas afuera me siento, inicio a pensar que la ciudad no existe pero a la vez me siento poco seguro, me siento sin nada, me siento… libre.

Abrazame

Me beso en la orilla del mar, prometiéndome regresar; solo un corto adiós; o eso fue lo que paso hace mas de un año, aun espero en el mismo lugar esperando su regreso, recordando como contemplaba su partida, mientras me partida en dos al ver como se alejaba ocultándose entre las olas del mar.
Aun lo espero y espero que regrese por mi, espero que me abrace de nuevo como lo hizo hace tanto tiempo, aun lo espero, aun sigo aquí, aunque el ya no este.

¿Que hago yo? (Parte1)

Pienso en la posibilidad en alejarme de ella, pero mi impulso es cortado por un solo pensamiento “la amo”
¿Cómo dejar de ver su rostro, si aun tengo ojos?
¿Cómo dejar de sentir su piel, si aun tengo tacto?
¿Cómo dejar de saborear sus besos, si aun tengo boca?
¿Cómo dejar de oler su aroma, si aun tengo nariz?
¿Cómo dejar de oír su melodiosa voz, si aun tengo oídos?
Es como tratar que un cojo camine sin apoyo, es como tratar que un ciego vea y un sordo escuche.
Puedo dañarla, y lo se, fui creado para eso, pero… ¿Qué puedo hacer contra mi lado humano, es igual o mas fuerte que mi lado sobre natural? Posiblemente; no debieron mandarme a hacer esta tarea a mi, pero aun así lo hicieron, aun así confiaron en mi, pensando en que aun seria esclavo de el deseo y la pasión que algún día sentí por otra chica; pero ahora ella, estaba tan dentro de mi corazón que ni siquiera el mismo lucifer podría controlarlo, y sabia que se pondría furioso, pobres aquellos que sufran su enojo, si no es que ya lo están sufriendo por mi causa, pero sabia que no podía hacer esto, no soy mas que un pobre diablo.
Ángel caído dicen algunos, y tienen razón, me mire enredado observando a las chicas humanas, admirando su hermosura y humanidad, pensando en la posibilidad de desposar alguna de manera humana, pero ese no era mi proyecto, mi proyecto era ser un ángel, pero “el enemigo” sabe como actuar, por desgracia mía, conocía mi obsesión por las humanas bellas y dulces, y no me sorprendió que me llamara con una hermosa humana, jugo sucio, pero yo no fui fuerte y caí en la tentación, al igual que caí en el pecado y por lo tanto caí en las puertas del infierno.
Pero ahora, la chica que me pidió que destruyera era un ángel, y uno fuerte, que quedo atrapado en el cuerpo de la humana, sus ojos lo decía todo, su iris de un color azul claro raro de encontrar, y a la luz reflejaba un destello dorado solo perceptible para pocas personas.
¿Y que podía hacer yo, si la amaba?
Tenía que destruirla, esas eran las órdenes, si cumplía con eso, me ganaría mi libertad y me convertiría en humano, para conocer a una chica linda y llevar una vida común… ¿pero que podía hacer yo, que podía hacer yo?