"A sus ordenes su majestad" dije sarcastico haciendo una leve inclinacion ante el Dictador, lo de majestad era una lambisconada de mi parte, pero si queria segir vivo, tenia que ser asi; tenia que esperar un poco, solo un poco mas para levantar a este pueblo, hacerlo pensar, levantarlo en armas contra esa gorda garrapata. El viejo gordo sonrie, me hace una seña ordenando mi retirada "Buen dia para seguir con mi dictadura ¿no lo crees cariño?" de reojo observo como toca levemente la barbila de su hija, esta solo sonrie un poco para que todo siga bien. Salgo del edificio pensando en derrumbar los dulces sueños del dictador, hoy sera la noche, hoy el pueblo sera libre al fin. Camino por la ciudad, todos los rostros me dan una sonrisa falsa, estan obligados trabajo en el gobierno, pero no mas, ya no mas. A lo lejos observo unos niños en arapos, pidiendo limosna, no sobrepasan los diez años, corro hacia ellos, ellos corren de mi, los atrapo en un callejon sin salida "¡No corran mas niños!" los niños estan asustados, la mayor una niña de posibles nueve años y medio se pone al frente de los demas, tenia un vestido abujerado y unas trenzas que se estaban desaciendo "llevadme a mi, a mis hermanos no" dijo la heroica niña, sonrei; me saque el saco y se lo entrege "No te preocupes pequeña, estoy de su parte" saco de mi morral una manzana, se le ofresco al mas pequeño de unos cinco años "¿La quieres?" No respondio nada, solo la tomo, sonrio, saco mas manzanas para los demas, las toman, tomo de la mano a la mas pequeña, sus hermanos la toman de la mano, los llevo a mi escondite, en medio del bosque, Elizabeth una joven de ya 16 años me recibe, ella es como mi hija mayor, la rescate de unos guardias hace seis años, cuando todo comenzo, ella me impusaba para buscar la livertad del pueblo.
"todos han dormido, yo te he esperado porque imagine que trairias uno mas, pero me has llegado con tres" sonrio, hoy es el cumpleaños de elizabeth, por eso hoy sera el dia en que el pueblo sea libre "Ponles un nombre Elizabeth, yo ire a enlistarme" le menciono a mi hija mayor, ella suspira "Dream, tu eres el que nesecita un nombre, Dream no es un nombre" sonrío "Talvez no lo sea, pero para ti lo fue, y espero que para el pueblo lo sea tambien, nesecitan recordar esa palabra siempre. Cuando se termine todo, tomare mi primer nombre" elizabeth suspira de nuevo "¿Algun dia lo conocere?" tomo su hombro "Eso espero, me alegraria bastante ser de nuevo yo, pero por ahora sigo siendo Dream"
Bajo a mi cuarto secreto, es el unico lugar que elizabet no puede conocer, y lo respeta.
Me pongo mi antifaz, porque a un sueño no lo deven de reconocer, solo lo tienen que oir, y hoy seria asi, a pelear por el país.
