sábado, 28 de agosto de 2010

Robar un amor, ¿o esperar el robo del amor?

¿Que es el amor? un sentimiento que no siempre es correspondido, odiaba ponerme mal en momentos menos apropiados; el cumpleaños de mi mejor amiga es uno de mis ejemplos.
Le mire a lo lejos, le sonrei casualmente y me acerque con una copa en mano, una bebida que daba el parecido a un cosmopolitan virgen (no entendia porque mi amiga, habia decidido borrar el alcohol del mapa, ya todos eramos mayores de edad) mi respiracion era lenta y apaciguada.
—Hola, — le hable tranquilamente, me correspondio con una sonrisa, no menciono nada, — linda la fiesta, ¿No crees? — solo asintio y tomo un largo trago de su bebida roja, y sin ponerme mas atencion se giro y se fue con su pareja; lo supe porque al llegar a su lado le planto un gran beso en la boca; hice una ligera mueca al notar mi herror.
Mi mejor amigo se acerco a mi con una copa en la mano, por lo que tenia entendido, mi amiga habia decidio llamar a aquello "margarita".
— ¿Azul se lucion con su cumpleaños no lo crees? — Pregunto mi mejor amigo, que para colmo mio, era pareja de mi amiga, si ella, Azul, y no era nada malo su relacion; pero me sentia mal al no encotrar el amor.
— Esta bien, merecido se lo tenia. — Le mencione sonriendo.
— Lo se, sabes una cosa, la quiero mucho, es linda, dulce, tierna, lo que espero de una chica. — Le sonrei a mi amigo y deje mi bebida en la mesa, me disculpe y le mencione que me retiraria.
Caminaba por la acera mojada, la lluvia aun no dejaba de caer, pero eso no impedia que siguiera mi camino; la tarde ya habia caido y la oscuridad se miraba interrumpida por las luces de los edificios, autos y semaforos.
Tenia la mirada en el suelo y no pensaba apartarla; pero un tacto, entre dulce y rudo me hizo cambiar el rumbo de mi mirada.
—Mira por donde caminas, casi te aplasta un auto. — Mire a lo lejos las luces del auto que casi acababa con mi vida; y hasta que volvi la vista para agradecer el rescate de mi vida, le note el rostro; una sonrisa calida tomaba la atencion de su hermoso rostro
— Hola
— ¿Te encuentras bien?
— Si claro, bueno gracias a usted, permitame invitarle un cafe, el pago mas humilde que puedo darle
— Deja de llamarme de usted... "tuteame". — dijo soltando una ligera risa
— ¿Y me dejas pagarte un cafe?
— Me encanta la idea. — Sonrei y nos encaminamos a la cafeteria mas cercana, mire que en el cielo las nubes comenzaban a desaparecer como si el cielo cambiara con mi estado de humor, sonrei y entramos a la cafeteria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario